miércoles, 13 de enero de 2016

Capítulo 46 - ¡Ni que fuera verdad!

Buenas tardes!!!!!

Nuevamente estoy aquí a una hora medianamente normal y tempranito, y más o menos será (17:30 hs y 19:00hs España) cuando publique para que así ningún día me quede sin subir capítulo.

Gracias por leer. El blog sigue recibiendo muchas visitas y eso me gusta, aunque me gustaría más si comentarais porfi porque es la única forma que tengo de saber si os gusta aunque claramente os gusta sino no seguiríais leyendo -exceptuando masoquismos- pero es la única forma de saber vuestra opinión, con los comentarios.

Ah! Ale, tu y yo ya sabemos que como Lorena NADIE! jajajaja ;)

Os dejo el blog http://tantocomoayer-ca.blogspot.com.es/ que está empezando nueva novela.

Ahora sí, ahí va el cap. Besos y feliz día!







Capítulo 46

- Buenos días – me saluda un enfermero que entra en la habitación – hasta ahora te estuvo atendiendo mi compañera Susana pero ahora voy a ser yo. Me llamo Alejandro.
- Encantada – digo.
- ¿Cómo te encuentras? – me pregunta mientras mira un monitor que tengo a mi derecha y el suero.
- Mucho mejor, descansé muy bien.
- Y en buena compañía – dice sonriendo y mirando a Peter.
- La mejor – respondo.
- Bueno, te voy a quitar el suero, porque estás bastante bien y ahora te traigo el desayuno. – me dice mientras quita la bolsita – ahora vuelvo.
Sale y vuelve a los pocos segundos con una bandeja.
- Gracias – digo cuando la coloca sobre la mesita que está colocada a los pies de la cama y me la acerca.
- Es mi trabajo. Come despacio, puede que sientas nauseas. Si es así, me llamas con el timbre y te vengo a ayudar aunque creo que con él tienes bastante ayuda.
- Sí, pero prefiero que siga durmiendo – digo y lo miro embelesada – gracias – vuelvo a mirar al enfermero.
- Que aproveches reina – me dice y se va sonriendo.
Comienzo a comer despacito, y al moverme un poco para ponerme cómoda me lastimo un poco las costillas y mi queja despierta a Peter.
- ¿Qué pasa? – pregunta nervioso y acercándose.
- Nada amor, me incorporé y me molestaron las costillas un poco.
- ¿Por qué no me llamaste para ayudarte? – dice recolocándome.
- Porque yo dormí tres días – bromeo un poco pero el sigue serio – pero tú seguro que nos has descansado nada y no quería despertarte.
- No podía separar de ti, necesitaba que abrieras tus ojitos y me vieras a tu lado. No solo estaba mal por como estabas sino por cómo te traté la última vez que hablamos. Necesitaba pedirte perdón por cómo te traté.
- No me tienes que pedir perdón Peter, ya te lo he dicho.
- Sé que lo has hecho para ayudarme pero me molestó tanto enterarme que estaba ahí por ti y no por mi trabajo… Tu loca hermanilla quiso hacerse responsable de todo – me dice y río porque recuerdo que le dije que no lo hiciera – pero no sabe mentir – ahora reímos ambos – pero sí me ha explicado que tú no has intervenido directamente, que solo le pediste a ella que le hablara de mí a la productora.
- Yari no puede más de buena que es. Pitt te juro que ese trabajo lo has conseguido porque te lo mereces, solo entre nosotras provocamos que estuvieras en el lugar correcto en el momento más oportuno. Sé que no querías que me metiera en tu trabajo, pero no es justo que no tuvieras una oportunidad… perdón…
- Shhh – dice dándome de desayunar y abro la boca para comer. El aprovecha y antes me da un buen beso – te eché tanto de menos, chispita.
- Yo también don motes – le digo y sonríe. Lo acerco como puedo para volver a besarlo.
- No me tienes que pedir perdón – dice mientras me sigue dando el desayuno – ha sido una experiencia única e inolvidable. Además me dijeron que van a contar conmigo en futuros proyectos.
- Te lo mereces, gordo – le respondo – no quiero más.
- Tienes que comer – me repite.
- Alejandro me dijo que comiera despacio porque me podía dar náuseas y si sigo comiendo me van a dar.
- ¿Quién es Alejandro?
- Mi nuevo enfermero – le digo sonriendo y me encanta que se haga el celoso. – Un chico encantador.
- Así que tenemos un enfermero nuevo… voy a tener que buscar a Susana.
- Lo siento, pero mi compañera la han trasladado de planta y a mí me han mandado para esta – dice Alejandro entrando - ¿cómo ha desayunado la reina de mis pacientes? Has comido poquito.
- Eso mismo le he dicho yo – dice Peter tapando la bandeja.
- Bueno, vamos a dejarla descansar un ratito y te la dejo aquí por si dentro de un ratito te apetece algo más. No le digas a nadie pero te traje esto – se sacó del bolsillo una chocolatina – me han chivado que te gusta mucho el chocolate, así que voy a consentirte un poquito.
- Gracias – digo sonriendo y cogiendo la chocolatina para abrirla.
- Anda mira, de eso si tienes hambre – dice Peter riéndose de mí.
- El chocolate le puede a todo el mundo – dice Alejandro – Dentro de un rato vuelvo por la bandeja. Intenta comer un poco más guapísima. Y tú me la atosigues en guapetón – le dice a Peter y ambos se ríen.
- No sé a qué viene tanto halago.
- Porque soy lo más – digo y me río – aunque tengo que ser un cristo ahora mismo, miedo me da mirarme al espejo.
- Estás hermosa – dice Peter y me da un beso y le da un bocado a mi chocolatina.
- Tramposo – me quejo.
Me está mimando cuando la puerta se abre y entran mis padres. Papá me sonríe y también a Peter, pero el rostro de mi madre vuelve a ser serio como siempre.
- Hola hija – se acerca mi padre a saludarme – hola Peter, ¿cómo habéis pasado la noche?
- Yo he dormido algo mejor ahora que ya sé que la tengo de nuevo conmigo – dice él jugueteando y entrelazando nuestros dedos.
Mi madre no me saluda, Peter me mira y lo miro triste.
- Hola Annah – él se encarga de mediar y dar el primer paso.
- Hola Peter – lo saluda correctamente. – Lali hija, me has dado un susto de muerte.
- Lo siento mamá – le pido disculpas sin saber por qué.
- No tienes culpa de lo que ha pasado cariño. Fue un accidente donde Sonia y tú habéis sido las víctimas. Quien chocó con vosotras, iba borracho y no le dio tiempo a frenar. – me contó mi padre.
- ¿Cómo está Sonia? – le pregunto a Peter.
- Está todo bien, tú misma lo comprobaste anoche – me dice sin entrar en detalle sabiendo que mi madre aún no sabe nada.
- Me alegro mucho que ni a ti ni a tu amiga os pasara nada hija – dice mi madre. Se acerca y me abraza.
Envuelta en los brazos de mi madre me vengo a bajo y me pongo a llorar. Estoy segura que todo lo que le voy a contar ahora, va a hacer que se decepcione una vez más de mí y es la primera vez que me importa tanto.
- Tranquila hija, ya todo ha pasado – me dice mi madre – podrías venirte a casa unos días a descansar.
Me sorprendo por lo que me dice, y busco la mirada de Peter porque estoy confusa, pero sé que quiero volver a mi casa no viajar hasta Irlanda.
- Tiene que hacer reposo, no puede viajar – se adelanta Peter a responderle.
- El viaje van a ser un par de horas, todo es preguntarle al médico. Hasta donde recuerdo, eres actor, no doctor – le contesta mi madre molesta.
- Annah por favor, no empecemos – le reprocha mi padre.
- Yo no empiezo nada, simplemente no me gusta que no deje ni siquiera contestar a mi hija.
- Mamá, quiero estar tranquila en mi casa. En casa de abuela siempre hay mucha gente. Y sí, el médico insistió en reposo absoluto. – intervengo para que deje de molestar a Peter, quien no me ha soltado la mano – nene, ¿por qué no vas a tu casa te das una ducha, descansas…?
- No quiero dejarte sola. – me dice sabiendo que si se va yo sola contaré la verdad a mi madre.
- No va a estar sola, está con sus padres – reclama mi madre.
- Quería decir que no me quiero separar de ella – rectifica Peter, pero en su mirada me pide que lo deje estar conmigo.
- Tranquilo, voy a estar bien. Además es mejor así – le digo sabiendo que aunque muero porque se quede junto a mí, si se queda ahí cuando le cuente la verdad a mi madre va a descargar contra él y no es justo. – Porque sino esta noche no te vas a poder quedar conmigo – pongo cara de gatito de Shrek.
- Eso es chantaje – me contesta y me sonríe – está bien, pero solo porque tú me lo pides – me dice sabiendo que estamos hablando de afrontar sola a mi madre – te amo – me besa y recoge sus cosas. – que paséis buen día – saluda a mis padres.
- Descansa Peter – le responde mi padre dándole la mano.
Peter sale y mi padre se coloca en el lado de la cama que hasta ahora había ocupado mi novio. Me agarra la mano, dándome fuerzas.
- Mamá tengo que hablar contigo – le digo y todavía no sé cómo voy a empezar a contarle todo.

6 comentarios:

Alejandra Torrejón dijo...

Ay que se va a liar ahora que si. Que no es médico sino actor ni ella madre sino una urraca
Lo dicho que me ha gustado mucho, y Alejandro también

Anónimo dijo...

me encanta tu novela pero a la vez me da pena porque ella también querrá tener sus propios hijos y los capítulos que estas subiendo están muy buenos seguila

Arii dijo...

Otroooo :)

Giulia Lupi dijo...

Me puse al diaaaaa!!! Resulto celosito peter ajajaj me encanta Alejandro!! Esta muy buena inma!!!
Giu

Laura Capozucca Pylypciw dijo...

ahhhhhh, llegue !!!!!!!!!!!!por dios, que celoso resulto ser Peter ..
niña que me has dejado con el suspenso a flor de piel... la que se viene !!!!!!

Chari dijo...

K encanto Alejandro ...me atrevo a decir ,típico d homosexuales,aunque conozco al menos un par d hetereos k son d la misma forma d ser ,todo halagos.
Esa madre entra ya muy soberbia.

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