jueves, 18 de septiembre de 2014

Capítulo 21 - ¡Ni que fuera verdad!

¡Hola! Es Jueves y como tal, aquí estoy con un nuevo capítulo más para que podáis distraeros un rato, leerlo y decidme que opináis. Creo que no es lo que esperáis por lo que habéis comentado, pero aun así espero que os guste.

Gracias por leer, visitad el blog y dejarme vuestras opiniones. Que paséis un buen jueves para quien lea desde el otro lado del Atlántico, y para las que leen desde este, espero que el jueves termine genial. Besos y hasta el sábado, MUACKS!


CAPÍTULO 21

- Gracias – dice dándole el dinero al taxista que nos ha traído desde el aeropuerto hasta mi casa.

- ¿No te vas con él a tu casa? – pregunto al verlo bajar del taxi.

- No, te recuerdo que tengo mi coche aquí aparcado – dice él parando en la puerta del edificio de casa.

- ¿Subes? Si quieres tomar algo y no tienes prisa por volver a tu casa.

- Solo si me ayudas a hacer el informe que tengo que pasar a la agencia – dice él sonriendo.

- ¿Y lo vas a poner todo? – le pregunto abriendo el portón y lo escucho reír.

- No tengo que detallarlo, solo rellenar algunos formalismos que tiene la empresa – respondo y entramos en el ascensor.

Subimos en silencio aunque echándonos miraditas.

- Las señoritas primero – me da paso cuando la puerta del ascensor se abre.

- ¡Que caballeroso! – digo riendo – En la cama no lo eres tanto – digo sonriendo.

- ¿Me estás provocando? – pregunta cerca de mi oído mientras yo abro la puerta.

- ¿Yo? – Pregunto haciéndome la inocente al girarme – solo hablo de mi experiencia y de las diferentes facetas que tienes.

- ¿Te has olvidado de la charla en el avión? – pregunta apoyándose en el marco de la puerta, ya abierta.

- No, no me he olvidado. Pero si me comporto así es por tu culpa, tu eres el que dices que es bueno seguir a los impulsos y es lo que estoy haciendo.

- ¿Y qué impulso tienes ahora mismo?

- Meterte en mi casa, en mi cama para ser más exactos – respondo manteniendo la distancia y al tensión puede cortarse con cuchillo.

- ¡¿Se puede saber por qué no me has avisado para que fuera a recogerte?! - el ambiente que nos envolvía lo acaba de pinchar Eugenia con su voz casi a gritos.

- No grites chiquilla – dice Peter tapándose un oído.

- Que simpático – dice mirándolo mal – estoy molesta con los de tu especie así que ni me dirijas la palabra.

- ¿Con los de mi especie? – repite Peter.

Entro en casa y cuando él intenta seguirme, ella en respuesta a su pregunta lo empuja y lo adelanta.

- Ey nena, no lleves a la práctica eso de que todos los hombres somos iguales.

- Es cierto – responde ella y se sienta en el sofá.

Yo voy a dejar mi maleta al cuarto y cuando vuelvo, Euge sigue sentada en el sofá y Peter está buscando algo para picar en el frigorífico.

- ¿No me vas a preguntar que me pasa? – pregutna mi amiga casi indignada por mi indiferencia mientras me acerco a la cocina para servirnos refrescos.

- ¿Me has preguntado tú cómo me ha ido el viaje? – la miro a los ojos.

- Está claro que bien, si no, no estarías aquí de una pieza porque tu madre te habría taladrado la cabeza.

- También llevas razón – digo dándole un vaso a ella y otro a Peter.

Peter pone un bol con patatas que ha encontrado y Eugenia se lo adueña.

- Creo que quiere que me vaya – dice él dejando el vaso en la mesa y mirando a Euge.

- En realidad me vendría bien el punto de vista de… - empieza a decir ella.

-… de los de mi especie – repite él simpático.

- Exacto, es que no sabéis lo que me ha pasado en solo tres días que habéis estado fuera. – comenta como alucinada.

- ¿Te has peleado con Gonzalo? – decimos Peter y yo al mismo tiempo.

- ¿Tan obvio es? – pregunta.

- Estás de mal humor – apunta Peter.

- Echas pestes de los hombres – agrego yo – y suele ser habitual que un fin de semana sí, uno no, discutáis.

- Tener amigos para esto – bufa ella. – Lo peor es que Nacho me ha tratado igual que vosotros.

- ¿En serio? – pregunto muy sorprendida – No me lo creo.

- Pues créelo. El viernes por la noche lo llamé para quedar y charlar y me dijo que tenía una cita con una amiga. El sábado lo volví a intentar, y había vuelto a quedar con la chica.

- Has descubierto que tiene vida personal y te molesta – dice Peter robándole una patata.

- ¿Perdón? No entiendo que quieres decir – agrega ella sentándose en el sillón de enfrente para que nadie toque el bol excepto ella.

- Que te jode que Nacho no te haga caso Euge – aclaró yo.

- Mira esta, pues claro. – Suelta el bol en la mesa al tiempo que se pone de pie y andar de un lado para otro – Está muy feo que se eche novia, un rollete o lo que sea que tiene con esa pelirroja, y dejes de lado a tu mejor amiga.

- Celosa – suelta Peter mientras tose.

- Es que me parece muy fuerte vamos, yo en crisis y él… - deja de hablar y mira a Peter - ¿Qué has dicho? – casi lo asesina con la mirada.

- Que estás celosa, rubia – responde él y su mirada se intensifica.

- Vamos a ver señora despechada, echa el freno y deja de matarlo con esas miraditas, porque lleva razón. – digo yo.

- ¡Ala! La otra – casi lo grita algo molesta - ¿Queréis dejar de decir gilipolleces? Simplemente me parece muy mal que ahora que tiene una amiga especial no esté a mi lado cuando lo necesito.

- ¿Te estás dando cuenta que es lo que haces tú cuando estás con Gonzalo? – le pregunto mientras me levanto y hago que se siente conmigo.

- Pero que dices Lali por favor.

- La verdad Euge. Cuando estás con Gonzalo no existe nadie más, y quienes somos a tus amigos estamos acostumbrados pero no quiere decir que nos guste esa actitud.

- Eso no es verdad, yo no soy así.

- ¿Segura que no? Euge, te quiero como a una hermana lo sabes, pero aquí sueles venir cuando tienes problemas con Gonzalo, lo ponemos a parir juntas y cuando te llama pidiéndote perdón por su comportamiento corres tras él y no te veo el pelo hasta los dos días que os volvéis a pelear.

No dice nada, se queda callada mirándome y mirando a Peter.

- Creo que mejor me voy.

- No, quieto ahí – dice Eugenia. – Te he dicho que necesitaba tu opinión. Cuando quieres a alguien, no desconfías de esa persona ni tienes que ponerles límites ni nada de eso ¿no? – le pregunta y ambos la miramos sin entender – Te pongo en situación, si yo soy tu novia y te digo que voy a salir con mis amigas ¿serías capaz de oponerte e incluso de seguirme para espiarme?

- ¿En serio ha hecho eso? – pregunta Peter sorprendido.

- Sí, quedé con las niñas de la academia y no me creía, así que el muy imbécil decidió seguirme después de la monumental bronca que tuvimos.

- Joder – dice él sorprendido – Euge no creo que alguien que hace eso te pueda querer mucho. Quizás nada.

- Él dice que me quiere y tiene miedo a perderme.

- Eugenia espabila por favor – me meto en la conversación – Gonzalo es posesivo, maníaco, celoso… no sé cómo puedes seguir con él.

- Porque le quiero, y cuando no discutimos, estamos bien.

- Es decir, una de cada tres horas que estáis juntos. Escúchame y es muy en serio lo que te voy a decir, nunca me ha caído bien, es más sabes que es mutuo y que no podemos estar mucho tiempo juntos porque él tampoco me soporta. Te gusta estar en pareja, estás acostumbrada a estar con él y te da miedo estar sola sin tener a alguien que te acurruque.

- Lali, que no tengo quince años. – se queja.

- No, pero eres muy enamoradiza y te gusta la vida en pareja.

- ¿A quién no le gusta que la quieran y la mimen?

- Gonzalo no te quiere Euge, no te quiere como te mereces – dice Peter – Cuando quieres a alguien, le das la libertad de elegir cada momento que quiere compartir contigo. Cuando quieres a alguien, la cuidas, la mimas, le das todo el amor que puedes y más. Y sí, por supuesto que también peleas con esa persona, pero dejas a un lado el orgullo y pides perdón, porque esa persona es más importante que uno mismo.

Me he quedado embobada mientras le ha dicho todo eso a Euge, y con el cariño que lo ha hecho. Que sí, que hemos quedado en que nos íbamos a conocer en nuestra vida de verdad, pero es que es imposible que con esas cosas que dice no provoque el revuelo que provoca en mi interior.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

que lindo lo que dijo peter . .me encantoooo .. masssss

Chari dijo...

En su "vida d mentira",también se lo demostraba,y no solo xk era su "trabajo".
Seguro k Euge entiende , jajajaja, y decida irse para poder dejarlos solos.

Caparatodos dijo...

Esto me mató "En la cama no lo eres tanto" QUE SARPADA Lalita!!!!!! jajajaajaj y él no se queda atrás :P

Caparatodos dijo...

EUGENIA, te adorooo, pero LPMQTP para que llegas justo ahora?!

Caparatodos dijo...

bueno la perdono porque pobrecita!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Caparatodos dijo...

jajaj Peter poniendo celosa a Euge con Nacho, GENIO!!!!!!!!!

Caparatodos dijo...

YAAAAA quiero más Inmilla!!!!! que ganas que sea sábado para leer el siguiente y descansar jajajaja ;) TE quierooooooo besitos!

Mariana Rinaldi dijo...

Hola genia. No se como lo haces pero me engancho siempre a todas tus novelas. Yo por fin me decidí a hacer algo parecido como vos, solo que lo mio es una adaptación. Pasate si queres por mi blog http://proudoflaliter.blogspot.com.es/ ☺

GRACIAS, ♥.

Alejandra Torrejón dijo...

Mato Peter con lo último que dijo que ternurita ahora mismo veo como sigue la historia

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