viernes, 4 de marzo de 2016

Epílogo - ¡Ni que fuera verdad!


HOLA!!!!! Aquí estoy otra vez.

Antes de dejaros el epílogo, quiero agradecer por estar siempre, a pesar de los parones que ha tenido esta historia. Hay que establecer prioridades y tuve que aparcar la novela para poder terminar la carrera. Gracias por seguir siempre del otro lado, y a Arii que siempre siempre siempre me comentó -obvio que también a Chari, Ale, Giu... - que también me comentan hasta por whatsapp jajaja.

Esta es la última historia laliter que voy a hacer porque las próximas van a ser on personajes creados desde cero, desde los nombres, actitudes y caracteres hasta los personajes secundarios.

Esta nueva nove la quiero empezar a subir a mediados de marzo, para poder tener una reserva amplia de capítulos y no parar de subir en ningún momento.

Sin más, espero que os guste el epílogo y por favor, me gustaría que me dejárais los comentarios de qué os ha parecido esta historia.




EPÍLOGO

- Parece mentira que hoy cumplan un año – dice Sonia mientras ella viste a Lucila y yo a Eva.
- Pues sí, el tiempo ha pasado demasiado rápido.
- Increíblemente rápido – añade Julia – Lali, no deberías cogerla en brazos que la gordita pesa lo suyo y a ti el médico te ha mandado reposo.
- Peter os ha leído la cartilla a las dos ¿a qué sí? – digo conociendo a mi ya, oficialmente marido.
Marido oficial desde hace tres meses. El día de nuestra boda fue espectacular. Después de mucho hablarlo, Peter me convenció de que aceptara el ofrecimiento que nos hizo mi abuela de celebrar el convite en el gran salón del hotel. Teníamos muchos invitados y se nos estaba complicando todo el tema de celebración por el número de gente, así que aceptamos. La condición para que aceptáramos era que nosotros pagábamos pero mi abuelo dijo que él padrino corría con los gastos del convite y así fue. Para ese entonces, la relación con mis padres estaba algo menos tensa, a menos con mi padre, con quien había vuelto a tener la misma confianza que antes y me olvidé de todo lo ocurrido. Con mi madre lo intenté, pero a pesar de que era algo más relajada nuestra relación seguíamos con nuestras diferencias. En un principio dudaba si debía venir a la boda, puesto que mi padre venía con su nueva pareja, Lola, una mujer preciosa y encantadora. Por triste que suene decirlo, nunca había visto a mi padre tan enamorado y recibiendo tanto amor. Hablé con mi madre y le comenté la situación y prometió comportarse correctamente, con todo el mundo. Le advertí que al mínimo comentario menospreciando a alguien o hiriendo a alguien, yo misma la sacaba de mi boda.
Estaban prácticamente toda nuestra familia tanto por parte de Peter como por la mía. Incluida mi prima Rocío con su bebé de cinco meses al igual que Euge con Manuela, un mes menos., y mi cuñada Lorena, con el pequeño Miguel de apenas dos meses. Mis abuelos no podían faltar y no podía ser de otra, mi abuelo fue el padrino mientras que la madrina fue Claudia.
Mi deseo de que las gemelas con sus nueve meses cumplidos se cumplió, ya caminaban lo suficiente como para recorrer el pasillo de la iglesia y ser mis damas de honor algo que a Peter le encantó.
La boda fue inolvidable, maravillosa y la disfrutamos segundo a segundo. Amar a Peter es lo mejor que me ha pasado en la vida sin duda, y ese día fue otra prueba de nuestro amor.
Además era doblemente especial, porque solo nosotros dos sabíamos que iba embarazada de ocho semanas, así que otro deseo más cumplido: iba a ser madre por primera vez del hombre que quería. Aunque a mis gemelas las quiero como si fueran mías, era la primera vez que estaba embarazada aunque ya Peter me advirtió que no iba a ser la última.
- Cielo, estás de casi cinco meses, y tienes una barriga importante. Sin querer las niñas te pueden lastimar. Es por eso por lo que queremos que tengas cuidado. Además te han mandado reposo.
- Me han mandado tranquilidad, no reposo, pero Peter es un exagerado. No voy a estar en la cama metida y menos hoy con la de cosas que hemos tenido que hacer.
- Chicas ya están llegando los invitados – dice Peter entrando en el cuarto de las gemelas – Mis hermanas vienen cargadas de regalos, y tu hermano igual Julia.
- ¿Dónde están las primas? – entraron Zipi y Zape un año más grande pero mucho más altos.
- Aquí están las princesas – digo al tiempo que las poníamos en el suelo y ellos les dieron las manos – Vamos afuera.
Salimos y comenzamos a recibir a gente. Mi madre iba a venir pero a última hora se había complicado y no podía asistir, nuevamente en su línea. Mis abuelos sí estuvieron presentes en el primer cumpleaños de sus bisnietas así cómo mi padre con Lola y Carmen, su hija de 17 años a la que estaba aprendiendo a querer como una hermana; mi prima Carla, mi primo Cristian, Rochi con el pequeño y mi primo Tony que había hecho un viaje relámpago. Los primos de Peter estaban casi todos también, aunque faltaban algunos tíos. Obviamente no faltaba ninguno de sus tíos ni tías, ni los primos de las niñas.
Y por supuestos nuestros amigos: mis mosqueteras, los excompañeros del bar de Peter, mis amigos y compañeros de la academia, Euge, Nacho…
- Barriguis – escuché a mi cuñada Irene y me giré, ambas estábamos del mismo tiempo de embarazo – saludo de barrigas – me dijo como cada vez que me veía, y nos dábamos el típico beso esquimal pero con las barrigas en vez de con la nariz.
- Estáis locas – dijeron Sergio y Peter a la vez y los cuatro reímos.
Una vez todos presentes empezó la celebración. Encargamos un par de tartas bien grande para que cada pequeña soplara su vela. Aunque se parecían físicamente, Eva tenía el pelo moreno y Lucila cada vez se ponía más rubia, aunque ambas con los ojazos de su padre.
- Hija, ¿ya sabes qué es? – me pregunta mi padre - ¿Puedo tocar? – todos son conscientes que odio que me estén manoseando la panza. - Por cierto traigo el regalo de tu madre para las niñas, lo ha mandado a hacer para ellas. Son dos cadenas con sus nombres, como la que tenías de pequeña.
- Sí, tu sí puedes tocar. Y gracias por traerlo, la llameré luego – digo y llega Peter con Lola.
- ¿Le has dicho qué es? – me pregunta Peter y yo niego – me parece que te va a gustar, esta mañana hemos tenido la ecografía y se ha dejado ver por fin. Mi madre la acaba de ver y está loca de contenta.
- Eso significa que tenemos otra princesa en camino.
- Me da a mí que entonces va a ser la princesa guerrera porque es tremendo lo que se mueve últimamente. – aclaro yo.
- Felicidades Lali – me dice Lola – eres una madre increíble.
- ¿Ya sabes que es Lali? – me pregunta Carmen
- Una niña, mira – le dice Peter mostrándole la eco.
- Mi sobrina va a ser guapísima con tremendos padres – dice y me mira como dudando de si ha cometido un error al decir eso.
- No tengo dudas que vas a malcriarla como buena tía – respondo y ella me abraza.
Seguimos un rato charlando con todos los invitados, todos nos felicitan por la llegada de la nueva pequeña. Hay una colchoneta para los pequeños mientras que los grandes corretean por todos lados. Sonia es la encargada de decir que es la hora de soplar las velas.
Peter va a ayudarlas con las tartas, cada una con su dibujo preferido y sus nombres. En la de Eva aparece un inmenso dibujo de Mickey mientras que en la de Lucila aparece Campanilla. Encendemos las velas y todos cantamos el cumpleaños feliz. Cuando terminamos enseguida soplan las velas.
- Han servido los ensayos – nos dice Peter a Sonia, Julia y a mí y los cuatro reímos.
Empezamos a cortar la tarta y cuando todos los que quieren están servidos Peter pone en un mismo plato su trozo y el mío. Me da una cuchara y se sienta en los escalones que dan al jardín, y a mí en sus piernas.
- ¿Yo puedo o también tengo que pedir permiso? - bromea refiriéndose a si puede tocarme la panza. Nos reímos y la besa para después besarme a mí.
- Entraste en mi vida sin pedir permiso así que no tienes por qué hacerlo ahora – respondo y vuelve a besarme.
- Cada día estoy más convencido que eres lo mejor que me ha pasado en la vida, Chispas.
- A mí ya no me cabe ninguna duda de lo feliz que me has hecho, me haces y sé que me harás. – le digo para después besarlo.
- Ahora que sabemos que es una niña, ¿cómo vamos a ponerle? Porque teníamos decidido si era niño se llamaría Hugo, pero no el de niña.
- ¿Te gusta Daniella? – le pregunto.
- Me encanta. – responde sonriendo – te quiero Daniella – dice pegando su boca a mi panza – te amo desde el momento en que tu madre me dijo que estabas ahí con ella y no sabes las ganas que tengo de tenerte conmigo.
- Oye Peter, he visto el primer capítulo de la serie. Tiene muy buena pinta – dice Miguel que se acerca con Sergio.
- Además tremenda co-protagonista que tienes al lado, una de las actrices más guapas de toda España.
- ¿Y qué, ya habéis rodado algún beso o algo de cama con Paula? – pregunta Dani que intenta picarme.
- Trotamundos, una mujer embarazada puede llegar a tener muy mala leche - le aviso y advierto con la cuchara de plástico que tengo en la mano.
- Guaperas, deja a mi hermanilla, que a la mínima que le digas o bien te grita o bien se te pone a llorar, o reír... – añade Yari.
- Otra con el cachondeito…
- No les hagas caso, para eso estoy yo para aguantar todos los cambios que nuestra peque provoque en ti – dice para besarme apasionadamente.
- Dejemos a la parejita en su intimidad – dice Yari y todos se marchan riéndose.
- Por cierto, ¿ya has grabado alguna escena así? – le pregunto, porque la serie acaba de empezar y no me quiere contar nada de lo que graba.
- No. Por cierto, el otro día estuvo la hija de Paula en el rodaje. ¿Sabes que se llama como nuestra pequeña princesa guerrera?
- Sí, el otro día lo leí y me gustó mucho por eso te lo he propuesto. Salía en una revista con el padre de la mano, que por cierto no puede estar más bueno… - es muy fácil picar a Peter.
- Ah! Sí, sí. Ayer mismo grabe la primera noche de amor de mi personaje con el de Paula.
- ¿Ah sí? ¿Y te es más fácil si piensas en mí? – le pregunto sin caer en su intento de dar celos y él se ríe para luego besarme nuevamente apasionadamente al mismo tiempo que acaricia la barriga. Le agarro de los pelos, que los tiene más corto por el personaje, y tiro delicadamente de su cabeza hacia atrás para que me mire – Gracias por hacerme sentir tan especialmente única.
- Para mí eres única y especial. Con mi amor quiero agradecerte todos los días de mi vida, la familia que tenemos y lo que te necesito tener siempre a mi lado.
- Te amo, mi actor favorito.
- Te amo, Chispas.
FIN

4 comentarios:

Alejandra Torrejón dijo...

No se que decirte, que me ha encantado la historia, como has afrontado tantos temas con una capacidad que ha logrado vivir la historia como si estuviéramos en ella dentro. A nivel personal cariño eres super especial, creo que vas a recordar mucho esta historia porque es con la que has logrado cumplir tu sueño de ser seño mientras. ¿Paro ya antes de que nos coma el moñismo? jaja te quiero, me encanta como escribes, la chispa que tienes y creo que solo queda decir las dos frases más bonitas del mundo, te quiero y ademiro y muchas gracias eternas.

Arii dijo...

Me encantaaron, lindos que son! Gracias por compartir historias con nosotras, la verdad que son geniales :)

Anónimo dijo...

me encanto la nove!!!!

amaia marroquin omagogeascoa dijo...

ME HA ENCANTADO CADA NOVELA TUYA ME GUSTA Y ME ATRAPA MAS!! GENIA INMILLA me hubieran gustado mas capitulos jaja espero la siguiente nove!
Un beso!!

@casiamaia Amaia

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