viernes, 29 de agosto de 2014

Capítulo 14 - ¡Ni que fuera verdad!

Aquí está, como dije llega el viernes y un nuevo capítulo =) Espero que lo disfrutéis y me hagáis saber qué opináis. GRACIAS POR LEER!!! MUACKS!!!


CAPÍTULO 14

- Porque la vida tuya es, y siempre tienes que luchar y a veces tienes que perder para luego poder ganar… - estaba cantando mientras me terminaba de vestir en el baño.

- No dejes de soñar, no dejes de soñar, no dejes de soñar, amigo… - escuché la voz de Peter mientras abría la puerta un poco y asomaba su cabeza pero tapándose los ojos con su mano. 

- ¿Estás visible?

- Sí – respondo riendo por cómo ha entrado.

- Quiero decirte que desde que me he levantado estoy flipando – dice él abriendo más la puerta y apoyándose en el marco de la misma.

- ¿Por qué? – pregunto secándome el pelo con la toalla.

- ¿Cómo que por qué? Por el casón en el que vivías. Esto es una maravilla, no entiendo cómo puedes cambiar esto por Madrid.

- Pronto has caído en las redes de los G&G, menos mal que no eres mi pareja de verdad sino, me molestaría bastante. – digo sincera.

- ¿Por qué? – pregunta él desde el mismo lugar.

- Pues porque por reacciones como la que has tenido después de ver la finca, es por la que no utilizo el apellido de mi madre. A ti porque te estoy pagando, sino no podría saber si seguirías conmigo por mí o por todo lo que me rodea.

- Estás bastante equivocada conmigo – dice él con el tono de voz algo tosco y se va del baño.

Quizás me haya pasado un poco, pero llevo muchos años evitando que las personas que se me acercan lo hagan por interés como para aguantar comentarios como los de Peter. Puede ser que haya pagado la frustración con quien no debía, pero no puedo evitarlo.

La tarde va pasando, Peter apenas me dirige la palabra mientras estamos solos, sigue algo molesto no hay más que mirarlo para darse cuenta. Mi madre le cuenta a mi prima que no quiero ir a la cena porque va a estar Óscar y Rocío nos pide tanto a mí como a Peter que la acompañemos en ese momento, no es partidaria de esa cena, no entiende por qué tiene que hacer esa “presentación en sociedad”, yo tampoco lo entiendo. Acepto por ella, y por supuesto Peter también. Nos vestimos para la cena –él camisa burdeos y pantalón de vestir negro, yo con un pantalón de tiro alto negro, una camisa sin mangas turquesa ceñida al cuerpo, que se pierde por dentro del pantalón y una chaqueta negra-.

El jardín trasero estaba preparado para recibir a los invitados y dar ahí unos tentempiés para después pasar a cenar al salón de celebraciones que tenía la casa.

- Primita – se acerca Rocío hacia a mí – ¿te has peleado con Peter?

- No – respondo rápidamente.

- Está serio, diferente a ayer.

- Eso es porque está entrando en confianza, os va conociendo y se da cuenta de lo agotadora que es mi familia – bromeo.

- No te creo, pero en fin, solo te digo que a un chico así hay que tenerlo contento. Me cae bien, me gusta para ti y hablo con conocimiento de causa – me advierte, haciéndome recordar que es de las pocas que sabe las relaciones que he tenido.

- Oído cocina – respondo para que se quede tranquila, me levanto y voy hacia Peter, que está sentado en uno de los sillones que hay repartido por el jardín con un vaso en la mano, algo alejado del barullo – Hola – digo sentándome junto a él.

- Hola – y me dedica una leve sonrisa.

- Eso sonríe – digo y me mira sin entender – Ro me acaba de preguntar si nos hemos peleado, porque estás serio, diferente ayer.

- Perdón, no pensaba que estuviera pendiente de mí, siendo ella la protagonista.

- Es muy observadora, al igual que mi madre.

- ¿Eso es una indirecta? – pregunta él riendo.

- Puede – respondo y sonrío – perdón por el comentario de esta tarde en el baño. Creo que se me revolvieron las tripas al recordar quienes se me han acercado por interés y lo pagué todo contigo.

- Sí, lo comprobé en primera persona. Solo me gustaría recordarte que ni sabía tus apellidos hasta que no me lo dijiste tú misma. Creo que eso es un punto a mi favor.

- Sí, lo sé. Por eso te pido perdón. Además antes de ducharme volví a tener una charla con mi madre y me puso también algo nerviosa.

- ¿Sospecha algo? – pregunta él.

- No, le caes bien, es raro.

- Gracias por la confianza que me tienes. La cosa va de tirarme palos hoy, parece.

- Perdón otra vez, no digo raro por ti. Digo raro por ella – y me mira sin entender – me refiero a que me sorprende que haya aceptado que esté con alguien que, para ella – aclaro para que no se vuelva a sentir ofendido por mí – pertenece a otra clase social.

- Ya te he dicho lo que pienso de eso Lali – dice él dejando el vaso en el césped girándose para mirarme – quizás solo crea que has encontrado a alguien que quieres, y que consideras lo bastante importante en tu vida como para presentarlo a tu familia y en un acto de tal envergadura – dice señalando todo el gentío que nos rodea.

- No sé, es raro.

- Que complicada eres – dice sincero y yo me río. – Ok, a lo mejor no es como digo, sino que simplemente está siendo diplomática para con la pareja de su hija porque quiere disfrutar de ti estos tres días.

- Es que cuando estaba hablando con ella esta tarde, mi padre apareció y cambió de actitud completamente.

- ¿Crees que tienen problemas?

- No sé, pero eso si me preocuparía un poco más.

- Pues yo creo que eres un poquito enrevesada – dice me acaricia la mejilla – disfruta de estos días con tu familia, y no te preocupes sin motivos – casi me lo está pidiendo.

- Creo que voy a hacerte caso – respondo, giro mi cabeza y beso la mano que aún mantiene en mi mejilla – Gracias por todo, y perdón nuevamente.

- Estás perdonada – dice guiándome un ojo.

- Perdón por interrumpir, pero vamos a pasar a cenar – dice mi primo Math.

Nos levantamos y nos encaminamos los tres a entrar en la casa, cuando escuchamos que le anuncian al resto de invitados que se puede pasar a cenar. No es que haya muchos invitados, sino que ya mi familia es lo bastante grande a eso sumándole las amistades de la familia, porque pocos son los amigos presentes de mi prima Rocío.

Cenamos y charlamos, ya todos saben las dos noticias que tenían que saber: que Ro está casada y embarazada, lo comunicó nada más cerciorarse que estaban todos los invitados presentes. Tanto por parte de la familia, como por parte de los amigos se hacen varios brindis por los novios y por el nuevo miembro de la familia. Veo como varias personas les preguntan a mis padres sobre mí cuando ven cualquier gesto o mirada de complicidad entre Peter y yo, y eso me inquieta.

- Disfruta ¿recuerdas? – me susurra Peter acercándose a mí, y lleva mi mano a su boca.

- Lo intento – respondo mordiéndome el labio inferior porque me pone nerviosa su cercanía y las miradas de los demás sobre nosotros.

La cena continúa, y cuando terminamos volvemos al jardín para disfrutar de la noche y algunas copas. Algunos invitados se van y otros van llegando.

- Peter vienes a jugar ¿porfi? – le pregunta uno de los hijos de mis primos a mi “novio”.

- Ve tranquilo – respondo cuando veo que me mira porque duda que hacer – yo voy a cotillear con mis primas de todos los buenorros que hay en la fiesta.

- Ojito con lo que dices que aún no sabes lo celoso que se pone tu novio eh! – me responde, deja un beso en mi mejilla y se va con el niño.

Me quedo sola, en el jardín y me acerco al estanque que mi abuela tanto le gusta cuidar por la cantidad de flores que nacen a su alrededor.

- Creía que no me iba a poder acercar a ti nunca – escucho una voz conocida para mí a mis espaldas.

- Y no deberías haberte acercado – respondo girándome.

- Estás más hermosa que nunca Lali.

- Para ti, Mariana o Marella. Lali solo me dicen mis amigos y personas de confianza y tú Óscar no estás en ninguno de esos dos grupos.

- Cariño, hemos compartido muchos momentos juntos como para no ser de tu confianza. – dice sonriendo y acomodando un mechón de mi pelo haca detrás.

- Es que justamente eso es lo que me hace decir que no eres de mi confianza. Además, tenía la ilusión de no tener que verte hoy. Cuando he visto llegar a tus padres solos, casi aplaudo de la emoción. – digo sarcástica y quitando su mano de mi cara.

- Hermosa y con ese carácter tan rudo de siempre.

- Le debo todo a mi carácter, gracias a él pude dejarte – sonrío irónica – te agradecería que la conversación se terminara aquí.

- No puedes tratarme así Lalita. Sé que me equivoqué en algunas cosas cuando estábamos juntos.

- ¿Algunas? – pregunto sorprendida – Creo que estás perdiendo la memoria, Óscar. En dos años que estuvimos juntos, recuérdame una, una sola vez que me apoyaras en mis decisiones.

- Chiquita, mi deber era protegerte y cuidarte y si para eso tenía que llevarte la contraria cuando tomabas decisiones equivocadas lo volvería a hacer te lo aseguro. Por eso apoyaba a tu madre, porque ella tenía razón.

- Apoyabas a mi madre porque era ella quien te había dado el visto bueno para ser mi novio y no podías llevarle la contraria, o dejarías de caerle bien. – Me sinceré.- Además te he dicho que no quería seguir hablando contigo, no sé para que tengo esta conversación si no tiene ningún sentido. El pasado, ya pasó.

- Exacto, el pasado ya pasó – repite y se acerca a mí. – He cambiado Lali, no soy el mismo niñato del que te enamoraste.

- Error, del que creía estar enamorada. Y me estás agobiando, así que mejor échate para atrás.- Le pido poniendo mis dos manos en su estómago y empujándolo hacia atrás, aunque sin mucho éxito.

- He cambiado, he madurado, soy un hombre de provecho que puede darte todo los lujos que alguien como tú necesita y que al lado de ese intento de actor no vas a tener nunca. – me dice, atrayéndome a él.

- Suéltame o grito. Te juro que me olvido de mis modales de señorita bien educada, y grito Óscar. Y no vuelvas a insultar a Peter, porque entonces es cuando no respondo. – le advierto.

- Estás hecha una fiera – me dice y sonríe.- No vas a gritar, no dejarías a tus padres y a toda tu familia en ridículo, solo estamos hablando.

- ¿Ves como no me conoces? Sí que voy a gritar, porque al único que dejaría en ridículo es a ti por molestar a una señorita. Suéltame.

- No.

- Te ha dicho que la sueltes – esa voz es gloria bendita para mis oídos. – No hagas que sea yo quien te lo tenga que decir Óscar.



10 comentarios:

Anónimo dijo...

quien sera . .masssssssssss

Chari dijo...

K sea Peter ,y le de su merecido a ese engreído!!

eva maria dijo...

me encantoooooooooo pero ahora estoy intrigadisima en quien sera el que le dijo eso a oscar

Caparatodos dijo...

Lali debería de bajarle un poco a esa manera defensiva y dejarse querer! No todos son iguales. y sobre todo, Peter no es igual y no está con ella por lo que tiene y la rodea!

Caparatodos dijo...

Qué pesadito Oscar... :/

Caparatodos dijo...

llega a ser Peter el salvador y héroe del momento y estaría entre chaparlo o gritar por ser TAN tierno jajajajaajjajajajajjaaja

Caparatodos dijo...

por eso quiero más Inmilla!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! para meditar mi reacción jajajajjaa

Caparatodos dijo...

Me encanta!!! :D te quiero y espero con ganas el próximo!

Alejandra Torrejón dijo...

Actitud protectora 100 por cien me encanta y esto va a terminar bien, son distintos pero se estan emorando espeor el siguiente besossss

Marii dijo...

seguiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

Publicar un comentario