sábado, 5 de enero de 2013

Capítulo 33

HOLA!!! ¿Cómo estáis? Bueno, mi intención era subir dos capítulos hoy - a pedido e insistencia de Cami (Vale) de @caparatodos - pero Internet al parecer no estaba muy conforme... me costó un poco (bastante) subir este capítulo... A pesar de todo, sigo con la idea de subir dos, aunque en España empieza a ser algo tarde ya, pero voy a intentar si Internet no vuelve a complicarse, subiros el siguiente...

En realidad lo debería subir mañana pero bueno.... intentaré subirlo ahora dentro de un rato cuando lo prepare, sino puedo por lo que sea, mañana tempranito lo tenéis subido =) BESOSS y espero que puedan leer en un ratito más =) MUACKS!!!

PD1: ¿vieron las fotos y vídeos de Lali y Peter en "Cuando me sonreís"? La verdad no me esperaba eso para nada =) #Gemili

PD2: perdón de ante mano no os enfadéis, pero acordaros que todo pasa por algo =)


TWITTER: @Inma_06



Capítulo 33

La noche de fin de año pasó… primero celebrar con la familia dándole la bienvenida al 2013 y después a disfrutar de la primera madrugada de este nuevo año con amigos y hermanos. Bailaron, se abrazaron, rieron, charlaron y se besaron hasta el amanecer… hasta que el cansancio los terminó venciendo. Cuando ese momento llegó, Peter y Lali pensaron que era un poco tarde - o temprano según se mirase - para dejar a sus hermanos más pequeños en casa de sus padres, así que terminaron todos en casa de Peter, Daniela durmiendo en la habitación de invitados, Yeyo en el sofá y Lali y Peter ocupando el dormitorio principal.

El año nuevo, lo comenzaron dos horas pasado ya el mediodía – quizás temprano teniendo en cuenta que se habían acostado a las ocho de la mañana – se vistieron y fueron para casa de las chicas para que se cambiaran, porque el año nuevo lo iban a celebrar también en casa de Peter pero esta vez también estaría la familia de Juan. Así cuando llegaron, se hicieron las presentaciones correspondientes y pasaron una linda tarde en familia.

Esa semana fue algo ajetreada… Peter se pasaba casi todo el día en casa de sus padres, mientras que Lali trabajaba, tenían poco tiempo para verse. “Los delincuentes no tienen vacaciones” se quejó Peter una noche cuando Lali llegó tarde a una cita con él y ella respondió besándolo y riendo por la forma que tenía en decir las cosas, a veces hasta enfadado le encontraba el humor a las palabras.

Y enero fue un mes complicado, no solo esa primera semana sino prácticamente todo el mes, la comisaría de Lali estaba colaborando con la de otro barrio cercano… no estaban seguros del fin, pero en un tiempo había crecido de forma inusual y sospechosa la desaparición de niños y bebés. Por lo que habían descubierto, seguramente se trataba de una red ilegal de adopción, aunque más que darlos en adopción, los vendían y los rastros que habían sido capaces de seguir, siempre conducían a personas extranjeras, aunque la buena noticia era que pertenecían a países cercanos, al menos de momento no sabían si habían llegado a hacer negocio con personas de Europa o Asia.

Así fue como después de vigilancias, persecuciones, infiltrados… llegó el día del operativo. El 30 de enero, sería el día en el que se llevaría a cabo un gran despliegue policial para poder detener a todos los implicados.

La noche anterior Lali había dormido con Peter, él le daba fuerza, valor y seguridad. Él sabía que tenía un operativo, y le imploró que se cuidara… al igual que Peter no podía contarle a ella nada de sus pacientes, Lali no podía contarle a Peter de ninguno de los casos que llevaba a cabo, no podía decirle por qué perseguían o buscaban a tal persona, o porque estaba tratando a una víctima… Esa mañana se despidió de Peter con una par de besos y bajó para montarse en el coche de Javi y salir rumbo a las afueras de Buenos Aires, donde estaba la finca en la que tenían armado todo el tejemaneje. Llegaron y comenzaron a situarse y colocarse tal y como lo habían planeado varios días atrás en la central: Lali, Javi y tres compañeros más buscarían en la planta superior a todos los menores que pudiera haber en la casa, según los últimos datos de vigilancia tendría que haber dos bebés y tres menores de entre 7 y 13 años, según los datos y las denuncias una bebé y el niño de 13 eran hermanos y aun deberían estar en la casa.

Cuando el jefe del equipo dio la orden, todos entraron en el menor silencio posible, y Lali y Javi con sus compañeros fueron donde tenían que ir. Subieron y había 6 puertas, como sabían por el compañero infiltrado que tenían. Fueron a las 4 últimas y se repartieron. Lali entró en la última y allí estaban las dos bebés

- Carolina – pidió a su compañera que esperaba en el pasillo – son las dos bebés.

Carolina se acercó a la puerta y vio a las niñas en las cunas. Lentamente las dos guardaron sus pistolas en la parte trasera de su pantalón y cada una cogió a una bebé en brazos. La que tenía Lali no tendría más de 3 meses y la que Carolina acunó contra su pecho rondaría los 6 o 7 meses. Se reunieron con sus otros compañeros en el pasillo y ya tenían a todos los niños, los pequeños irían en brazos y los mayores andando.

- Es mi hermana – dijo un niño pegándose a Lali.

- Ya sé lindo, vamos a cuidarlos a todos y van a volver con sus papás – le prometió Lali.

Cuando estaban ya a pie de escalera en la planta baja, comenzaron a escucharse disparos. Lali, Carolina y Javi – los tres psicólogos además de ser agentes de policía – se llevaron a los niños a la parte trasera, para intentarlos sacar sin ser vistos, mientras sus otros compañeros iban a reforzar al resto.

Con máximo cuidado Carolina cruzó la extensión de jardín que separaba la casa y los furgones policiales, con una bebé y un niño de 10 años. La siguiente, ha pedido de Javier, fue Lali que cruzaría con el niño de 13 y otra pequeña de 7. Javi cargaría con la pequeña para por correr más rápido. Lali cruzó aunque costó porque Marcos se resistía a dejar a su hermana. Dio el aviso, y Javi cruzó pero cuando estaba en eso, comenzaron a disparar. Refugiaron a los niños en una de las camionetas y ellas se cubrieron para poder cubrir a su compañero. Pero Marcos, por miedo a que su hermana le pasara algo, salió a buscarla. Lali lo vio correr y aunque intentó frenarlo no pudo así que salió corriendo tras él. Vio que Javier se consiguió esconder detrás de algo que parecía una garita, cuando consiguió alcanzar a Marcos corrió con él para volver junto a Carolina porque estaba más cerca que donde se había refugiado Javi, pero Marcos era solo algo más bajo que ella y consiguió soltarse, ella se giró para volver a agarrarlo pero en ese momento recibió un disparo.

- ¡¡¡LALI!!! – gritaron Javier y Carolina al mismo tiempo, ambos viendo todo lo ocurrido.

- Agente herida, repito, agente herida – reaccionó rápidamente Carolina y envió el mensaje por la radio.

El niño llegó hasta donde estaba Javier y él le ordenó que cogiera a su hermana y cuando él saliera para coger a Lali del suelo, él siguiera corriendo con su hermana hasta donde estaba la otra policía.



- Peter hijo – llamó Juan entrando en el cuarto de descanso de los médicos en el hospital, donde estaba charlando con Vico – acaban de dar un aviso, vienen tres menores y dos bebés escoltados por la policía.

- ¿Es grave? – preguntó Peter, él estaba cubriendo las vacaciones de un compañero de urgencias.

- No sabemos, creemos que no porque no dijeron nada – contó Juan mientras él y Peter se encaminaban a la puerta de urgencias del hospital para estar preparado cuando llegaran – pero además viene un agente herido, así que tenes que encargarte de él.

- De acuerdo… pero vos solo no vas a poder con todos los niños papá – dijo Peter viendo cómo se acercaban un par de ambulancias y un coche de policía delante y otro atrás.

- Por eso estamos aquí para ayudarlos – dijo el doctor Soto, un par de años mayor que Peter – no soy pediatra pero puedo echar una mano - y Peter sonrió, era un buen compañero y casi habían entrado a trabajar a la par.

Las dos ambulancias llegaron. De la primera bajó una enfermera con una niña de la mano y una bebé, seguida de un enfermero que abrazaba a otro bebé y le siguieron dos niños ya mayorcitos.

- No están heridos de bala. Los más grandes los revisamos de camino y están bien, pero las bebés son muy pequeñas y no pudimos revisarlas con tanto movimiento – informó la enfermera.

- De acuerdo, vamos hacia la zona de pediatría… ¿podéis andar? – preguntó Juan a los niños y asintieron.

- Agente herida – se escuchó decir a uno de los enfermeros que acababa de bajar la camilla de la otra ambulancia – recibió una bala en el costado. Ha perdido mucha sangre, casi tiene un paro cardíaco de camino, pero pudimos controlarla.

Peter se giró y cuando vio a Lali tumbada en la camilla se le desmoronó todo su mundo.

- MARIANA – gritó acercándose a la camilla, Juan lo escuchó antes de entrar y vio a su nuera.

- Señorita – dijo a la enfermera – encárguese de llevar a los niños adentro, Soto tenes que ocuparte de la policía.

- Pero si tu hijo puede hacerse cargo… - quiso decir Soto, conocía las habilidades de Peter y era un gran doctor.

- No puede, está terminantemente prohibido que la paciente esté implicada con el doctor que la atiende. – le explicó Juan y Soto comprendió de quien se trataba.

Juan apartó, con mucho esfuerzo a Peter de la camilla, mientras que Soto se dirigía con el resto del equipo que venía en la ambulancia hacia uno de los box de urgencias.

- Soltame papá – gritó Peter.

- Juan Pedro – le regañó Juan haciéndolo girar hasta quedar frente a frente y agarrar su cara con las manos – Sabes que hay normas, si tratas a Lali puede ser peligroso para ella… tus emociones están demasiado implicada para tratarla, los nervios y la ansiedad por salvarla te pueden traicionar. Confía en Soto, todo va a salir bien – intentó tranquilizarlo Juan y Peter se derrumbó en los brazos de su padre.

De repente se escuchó un frenazo de un coche muy fuerte en la puerta y todos los allí presente giraron. Peter vio como Javi se bajaba del lado del conductor, cerrando de un portazo y corriendo hacia dentro.

- Peter – se quedó perplejo al verlo.

- ¿Qué pasó? – le preguntó Peter con enojo – Eres su compañero, tenias que protegerla – alzó Peter la voz agarrando a Javier de las solapas de la chaqueta que llevaba.

8 comentarios:

carolina dijo...

aaaaaaaaaaaaaaa me muero peter desesperado por hacer algo y no puede sube massss

Arii dijo...

Nooo, no puede ser! Me esperaba muchas cosas menos eso, espero qe este bien!!
Espeero mas, beso :)

Arii - @AriadnaAyelen

vale dijo...

No pobre lali y peter esta fuera de quicio más!!

carolina astudillo dijo...

pobre lali y peter esta desesperado,sube masss

Anónimo dijo...

Ok, yo estaba muy pacifica con tu comentario <> Pero ahora, agg estoy nerviosa.. Y muy, me esperaba cualquiera menos eso! Pero igual Lali es una de las protagonistas no puede pasarle nada CREO! :O Peter esta fuera de si, esta loco ¡POBRE! Quiero un cap. más por favor!!

Caparatodos dijo...

ayyyyy no, no y NO! no me puedes hacer esto aslidjfalsjdflkaj ibamos tan bien y pum! balazo :S pobre Lali y que impresión la de Peter al verla a ella herida!

Necesito leer el próximo YA!!! :D gracias por subir y aguantar mi lado hincha bolainas all day long jajajajjj

Te quiero y nada espero más ;)

Fátima Pino Servián dijo...

cuando te has disculpado de antemano y luego empezaste a narrar lo del operativo, enseguida me di cuenta de lo que iba a pasar, pero aún asi.... pobre Peter

TIMKA TIZOR dijo...

aiii que tension el capii!! voy a por el siguiente!

te quieroo

faty***

Publicar un comentario