miércoles, 30 de julio de 2014

Capítulo 5 - ¡Ni que fuera verdad!

Hola hola!!!! Esta semana aparezco un poco antes, y seguramente no sea la única vez que aparezca.

Espero que quienes están de vacaciones las puedan estar disfrutando, y quien no esté de vacaciones, a ponerle ganas a lo que esté haciendo, es lo que toca en este momento.

Me gusta que os guste la nueva historia, veo que leéis bastantes ojalá poquito a poco os animéis a comentar más personas =). Muchas gracias por leer, y por supuesto, por dejadme vuestras opiniones. Sois geniales =).

El capítulo de hoy va dedicado a Lore, que hoy es su cumple. Así que felicidades de nuevo amiga y que lo pases genial. 

Muchos besos!!! que disfrutéis de la lectura.


CAPÍTULO 5
Los días han pasado, Peter y yo hemos estado quedando para conocernos más y tener más confianza, incluso hemos ido al cine y hemos cenado con Nacho y Euge en casa. Estoy preparando la cena cuando suena el teléfono de casa.

- Hola mamá.

- ¿No piensas llamarme nunca? ¿Siempre voy a tener que llamarte yo?

- Vas a verme en unos días, no entiendo para qué quieres que te llame si no tengo nada que contarte.

-Pues por ejemplo para decirme si vienes acompañada o no.

- Sí mamá, voy acompañada. ¿Contenta?

- Pues sí, ya era hora de que me presentes a tu novio. También te llamo para decirte que he hablado con Óscar y está deseando verte.

- No mamá, voy con mi novio. No quiero ver a Óscar y no creo que a Peter le haga mucha gracia ver a mi ex allí. No va a estar cómodo. Ya te advertí que si él iba, yo no, listo. Además es algo familiar, no entiendo que tiene que hacer allí.

- Está bien, en la cena del viernes no estará, pero en la del sábado que ha preparado tu tía no puedo hacer nada. Ha invitado a los O´kanna y él es uno de los O´kanna, te guste o no.

- Vale, pues yo no voy a esa cena y listo. Y no voy a discutir más, esa es la única condición que te pongo para viajar. Es eso, o me quedo aquí. La pelota está en tu tejado.

- Eres una caprichosa.

- ¿Caprichosa? Esto es muy fuerte, no me lo puedo creer. Encima que voy porque tú me lo exiges soy yo la caprichosa porque te pido no ver a alguien que no quiero. Tu actitud es increíble. Estoy harta. El viernes tenemos el vuelo temprano, cuando llegue allí te avisaré.

- Dime a qué hora para que te vaya a recogeros el chófer.

- No hace falta que Mike vaya a recogernos al aeropuerto, tengo carné de conducir.

- Después dices que no eres caprichosa.

- De verdad mamá, no tengo ganas de discutir contigo. Adiós – le cuelgo sin dejar que me responda.

Pongo el teléfono en su sitio al mismo tiempo que suena el timbre. Con el cabreo que tengo, voy a la puerta y abro bruscamente, seguro que es algún vecino protestando por algo.

- Hola – dice Peter algo sorprendido al ver mi cara y con el genio que he abierto la puerta.

- Hola. Te aseguro que ahora mismo no estoy para visitas, porque vas a salir escaldado. Estoy algo cabreada.

- ¿A qué adivino por qué? – me pregunta entrando en mi casa ignorando mi comentario anterior.

- Sorpréndeme.

- Has hablado con tu madre.

- Premio para el caballero – digo y me dirijo hacia la cocina.

- Te voy conociendo eh – aclara y tengo que sonreír porque siempre tiene ese buen humor.

- No la aguanto. Encima que voy porque ella me lo pide, tengo que tragarme a Óscar. Pues no me da la gana, joder – digo y corro escaleras arriba, entro en el estudio y pongo la música y me pongo a bailar.

- Lali – escucho que me dice. – Lali, no seas tan brusca bailando.

- Necesito desahogarme – le contesto mientras no dejo de bailar y girar.

- Pues habla conmigo, pero no puedes bailar así o te vas…

- ¡AH! – grito cuando en uno de los giros me doblo el tobillo y me caigo.

- A caer – completa su frase – eres una cabezota – me dice – ¿A quién se lo ocurre bailar así sin calentar? A ti nada más. Deja que te vea el tobillo.

- No es nada AAH! – grito cuando me quita el zapato– me duele.

- Normal que te duela, te lo has doblado. Ven – se pone de pie y me pone de pie a mí – vamos a ponerte hielo.

Intento andar pero no puedo, así que Peter me coge en brazos y me baja. Me lleva al salón y me pone en el sofá.

- ¿Mejor? – pregunta cuando me pone el hielo en el tobillo y asiento – aguántatelo. ¿Tienes botiquín?

- Sí, en el baño. En el repisa que está a la derecha de la puerta.

- Ok, ahora vengo.

Se levanta y vuelve con una crema.

- Te la voy a poner y te doy un masaje para que no te duela mucho, ¿quieres?

- Gracias Peter, con que me pongas la crema es suficiente.

- No, te voy a dar el masaje. Por si no lo sabes en el pie están todas las terminaciones nerviosas que se conectan con todo el cuerpo y puedo relajarte.

- No creo que me pueda relajar ahora.

- Confía en que sí. Tú échate para atrás y cierra los ojos.

Hago lo que me dice y después de unos veinte minutos casi estoy dormida, noto que me apoya el pie en un cojín y lo coloca sobre la mesa que está delante del sofá. Se sienta a mi lado en el sofá y cuando abro los ojos lo tengo muy cerca de mi cara.

- ¿Me invitas a cenar? – me pregunta.

- Es lo menos que puedo hacer después de tus cuidados.

- Es lo que se suele hacer con los amigos, cuidarlos – dice él.

Cada vez me gusta más, pero mis esperanzas por que pase algo desparecen cada vez que él pronuncia la palabra “amigos”.

- Perfecto, voy a hacer la cena entonces – intento levantarme pero no me deja.

- De eso nada señorita – me vuelve a sentar – te quedas con el pie en alto sino se te va a hinchar más aún. Yo hago la cena. Tú solo dime donde están las cosas que te voy a preguntar.

- Peter es mi casa, eres mi invitado. No es muy lógico que seas tú quien cocines.

- Tú eres una anfitriona momentáneamente lisiada, así que no estás en condiciones de opinar. 

Además si es por eso, entonces me debes una comida o cena en mi casa preparada por ti. ¿Satisfecha? – me dice sonriendo y yo asiento con una sonrisa.

Tres días después

- Llámame cuando llegues – me recuerda mi amiga.

- Que sí– le contesto y le doy un abrazo.

- Suerte – me dice mientras no me suelta del abrazo.

- Cuídala Peter – le dice Nacho a su amigo.

- Que no necesito que me cuide nadie – espeto – Él sabe que únicamente no puede dejarme sola cuando estén mi madre y Óscar cerca de mí – digo y los cuatro reímos – Quién tienes que cuidar de esta rubia loca eres tú.

- Eso lo tienes asegurado.

- Tengo a mi novio para que me cuide eh – recuerda ella. Miro a Nacho y veo el dolor en sus ojos, Peter también lo ve.

- Euge, ¿me acompañas a comprar pastillas para el mareo? Se me olvidaron en casa – dice Peter a mi amiga, se da cuenta que quiero hablar con Nacho y yo se lo agradezco con la mirada.

- Hombres – exclama ella y se van los dos.

- Si le dijeras lo que sientes, al menos no escucharías esos comentarios – le digo abrazándolo.

- ¿Y arriesgarme a perder su amistad? No Lali.

- Quizás no pierdas su amistad, y ganes su amor Nacho. Estoy segura que si se lo dices, Euge se va a dar cuenta que siente por ti mucho más que amistad.

- Está enamorada de Gonzalo.

- Está obsesionada con Gonzalo, tienen una relación tóxica. Mientras estoy fuera estos días, cuida de ella por favor. Tiene a Cande y Jenny pero, tú eres su mejor amigo y si algo le pasa es a ti a quien va acudir.

- Acaba de arreglar lo suyo con Gonzalo, no creo que se peleen durante el fin de semana.

- Gonzalo es posesivo, celoso, egoísta… siempre se van a pelear, porque Euge tiene mucho carácter y no siempre accede a lo que él quiere.

- Te prometo que seré el mejor hombro para llorar que pueda tener cerca – me dice él con una sonrisa triste.

- Me duele verte así, ella es mi mejor amiga, pero tú también eres mi amigo Nacho. Sal, diviértete sin Euge. Lo necesitas. No sé, llama a Yutuel y que te lleve al bar de salsa que tiene su hermano aquí en Madrid, seguro que vuelves loca a más de una chica – intento animarte.

- Te prometo que lo haré – me responde y vuelve a abrazarme – suerte con tu familia.

- Gracias – respondo yo.

- Me estoy poniendo muy celoso, así que mejor deja a mi novia ya – escuchamos la voz de Peter y reímos – Se nos hace tarde Lali, tenemos que embarcar.

- Amiga llámame por favor, que me quede tranquila que has llegado sana y salva – me repite Euge y deja claro su miedo a los aviones.

- Que sí pesada – respondo.

Nos despedimos, y Peter y yo caminamos en busca de nuestra puerta para embarcar en el avión que nos llevará a una locura segura.

12 comentarios:

Chari dijo...

Jajjaajaj,esa locura será algo muy bueno para ellos.
Ojalá Lali tenga razón, y Nacho se anime a contarle a Euge lo k siente.

Ari dijo...

aaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhh
quiero saber que va a pasar con la familia de lali
quiero ver como actuan de pareja
beso

Caparatodos dijo...

ayyyy estos están cada vez más cerca ♥

Caparatodos dijo...

quiero leer más Inmilla!!!!!

Caparatodos dijo...

y como para no lesionarse con la madre tan pesada como es con el tema de Oscar!

Caparatodos dijo...

Espero que con Peter quede claro que no le interesa y que no la sigan presionando! :D

Caparatodos dijo...

quieor más!!!!! Besos y ya ya ya espero el próximo jajajaja te quiero!!!!

Giulia Lupi dijo...

Que locuras ajajja! mira quien le habla a nacho, la lali que apenas siente la palabras amigos quisiera ponerse a llorar. habla con peteeeeeer!! ojala lo haga ajja, y mientras que nacho se le declare!besooo!!espero mas,Giu

MARIA COSTA dijo...

Aiiii Inmilla, siempre te diré que tienes un don para escribir!!! Amo tu novela y lo que disfruto cuando la leo!! Cada vez tienen mas confianza y se conocen mas, me encanta la relación que tienen, me muero de ganas de que ya pase algo entre ellos dos, y por lo que leo me da que ya no falta mucho!!

Me encantaaa amiga y espero más:) Besooossss y que te vaya bien el día!!!

Pasate: novesdepeterylali.blogspot.com
Nuevo capítulo :)

tqqqq

Alejandra Torrejón dijo...

Muero ya por saber todo lo que va a pasar en ese viaje va a ser maravilloso seguro

Anónimo dijo...

mas mas masssssssssssssssssssss

eva maria dijo...

ya quierooooooooooooooooooo saber que pasaraaaaaaaaaaaaa con el viajeeeeeeeeee massssssss

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