sábado, 7 de marzo de 2015

Capítulo 34 - ¡Ni que fuera verdad!

Hola!!!

Ahora sí he vuelto, más tarde de lo que dije, pero he vuelto. De nuevo, disculpad por el retraso pero sinceramente es un poco locura el comienzo de este segundo semestre del último curso de la universidad y he estado habituándome y organizándome, lo que no quiero es volver a subir y estar otro tiempo sin publicar.

Para ello voy a subir martes, jueves y sábado, y en cuanto tenga suficiente material lo haré todos los días hasta finalizar la historia. 

Ahora espero que disfrutéis del nuevo capítulo y hasta el martes.
Espero vuestras opiniones.


CAPÍTULO 34

Al doblar la esquina de mi calle, veo a mi madre en el portal del edificio tal y como me había dicho. Peter se ha quedado un poco atrás comprando comida en un italiano, porque a lo tonto y sin darme cuenta me he llevado en la academia más de seis horas y ya toca comer.

- Hola mamá – la saludo.

- Que pintas tienes Mariana, ¿cómo puedes andar así por la calle?

- Se llama chándal mamá, y es lo que me suelo poner cuando voy a ensayar. – respondo abriendo la puerta - ¿vas a subir? – pregunto con toda la paciencia posible.

Subimos en el ascensor y no me dirige la palabra en ningún momento solo me mira de arriba abajo escaneándome.

- Si fueras un tío, ya te habría mandado a la mierda – digo entrando en casa – sé que odias este tipo de ropa pero es lo más cómodo para mí. Si me esperas me ducho y me cambio.

- Ya me has dado el disgusto de verte así, ya da igual – dice con desdén.

- ¿Disgusto? – pregunto alucinada y cojo la botella para beber agua, no solo porque tengo sed sino porque puedo contestarle cualquier cosa y no quiero meter la pata. – Tú dirás.

- Aun no sé cómo puedes vivir en este piso tan pequeño.

- Vivo sola, no sé para qué quiero más. Además no es la primera vez que lo ves. Es más, las tres veces que has estado aquí me has recordado lo cutre que es esto y lo bien que podría estar viviendo si estuviera trabajando en la cadena hotelera y casada con Óscar.

- De él vengo hablarte – suelta de pronto – Sé toda la verdad Mariana.

- Lali mamá, me dicen Lali. ¿Qué verdad? – pregunto por si acaso me puedo librar de mantener una nueva discusión.

- Sobre Peter, y vengo advertirte sobre él.

- ¿Advertirme? – pregunto y en ese momento suena el timbre y voy a abrir – ¡Qué bien huele! – digo cogiéndole una bolsa y dándole un beso – gracias.

- Buenas tardes Annah, encantado de volverla a ver – dice.

- Sí mamá, Peter también usa chándal, lo siento – digo irónica y dejo las bolsas en la encimera de la cocina.

- Me viene de perlas que estés aquí, así puedo desenmascararte y no podrás mentir más – le dice mi madre.

- ¿De qué hablas mamá? – pregunto.

- Es un gigoló Lali. Y si en Irlanda confié en él, ahora sé que solo está contigo por tu dinero hija.

- No soy millonaria mamá, los ricos sois vosotros. Y deja de decir estupideces.

- Lali tranquila – me dice Peter.

- Ni se te ocurra – le advierto a él – Hasta aquí llegaron las mentiras en mi vida, al menos por mi parte – digo.

- No te estoy mintiendo Mariana, te digo la verdad. Óscar se tuvo que ir de viaje después de darme la carpeta que tú te trajiste y hasta hace poco no ha vuelto y he podido hablar con él. Me ha contado todo lo que te estoy diciendo.

- Odio que te metas en mi vida, pero más odio que sigas queriendo meter a Óscar en mi vida. No lo aguanto, no lo soporto y no quiero nada con él métetelo de una puñetera vez en la cabeza.

- Mariana habla bien, demuestra la educación que has recibido y de la sangre que corre por tus venas.

- A veces me planteo si seré adoptada – digo de irónica.- La que te ha mentido soy yo mamá – le digo.

- Lali.

- Que no Peter, que no voy a dejar que cargues con una culpa que no te corresponde – le advierto – Cuando me llamaste para ir a Irlanda, a Euge se le ocurrió la idea de contratar a alguien que se hiciera pasar por mi pareja para no tener que aguantarte con la misma cantaleta de siempre.

- ¿Cómo pudiste?

- Te callas y me escuchas – le ordeno y creo que me hace caso porque aun no quiere creer lo que le cuento – Peter es amigo de mi amigo Nacho, y lo llamé. Nos hicimos amigos y contraté sus servicios para que fuera mi novio durante aquel fin de semana.

- ¿Y qué hace aquí ahora? ¿Por qué lo besas?

- Pues porque poco a poco nos hemos ido enamorando y ahora estamos juntos de verdad.

- No puede ser cierto.

- Pues sí lo es, te guste a ti o no. Así que ya puedes quitarte de la cabeza que voy a volver con tu adorado Óscar, porque no; y es que aunque no estuviera con Pitt no volvería con él. Me lastimó, me hizo el mismo daño que tú mamá.

- Pero él es un buen hombre, no un…

- No lo insultes mamá, no te metas con Peter. Peter es actor, y es lo que hace, interpretar pequeños papeles cada vez que lo contratan como hizo conmigo en Irlanda.

Se queda callada sin saber que decir, y empieza a ponerse pálida y a abanicarse. De pronto me mira y me grita.

- ¿Cómo has podido mentir así Mariana?

- Porque no me dejaste otra opción, porque tú con tu odiosa actitud hacia a mí me obligaste mamá. Quieres que sea una fotocopia de ti y jamás, óyeme bien, jamás lo voy a ser.

- ¿Encima soy yo la culpable?

- Sí mamá, necesitaba un poco de tranquilidad por una vez en mi vida y era la única solución.

- No sé qué decir, no me esperaba esto de ti. Y menos aún que me culpes a mí. Ni tu padre ni yo te educamos en mentiras.

- Y una mierda – le digo y Peter me mira alucinando.

- Lali, cálmate. En este caso los impulsos no son buenos consejeros cariño.

- O lo digo ya o reviento – le respondo y encaro a mi madre - ¿Por qué coño papá tiene que olvidar algo que hicieron los O´kannah? ¿Qué es lo que pasó mamá? ¿Segura que nunca me habéis mentido?

- Qué no me hables así – me grita.

- Pues dime la verdad de una vez – grito yo más - ¿Qué pasa? ¿Es que te liaste con el padre de Óscar verdad? – digo lo que llevo pensando varios meses – Doña elegancia y rectitud fue capaz de engañar a su marido con otro y ahora quiere dar ejemplo ¿Es eso? – le pregunto de nuevo alzando la voz.

Me mira muy fijamente y sin que me los espere me pega un guantazo.

- Sigo siendo tu madre y no tienes derecho a hablar así – me dice tan tranquila.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

uhhh!.. que descontroll! sube mas!

lolazh

Anónimo dijo...

++++++++++++

Chari dijo...

A la mami no le gusta k le canten sus verdades

Laura Capozucca Pylypciw dijo...

primero que bueno que hayas vuelto mi hermosa Inma

Laura Capozucca Pylypciw dijo...

segundo, que forma de volver por favor .....

Laura Capozucca Pylypciw dijo...

tercero, yo entiendo que la mama de lali quiere lo mejor para su hija, pero es necesario que se meta TANTOOOOOOOO en su vida

Laura Capozucca Pylypciw dijo...

cuarto, amo la relacion de ellos dos, amo como se han ido conociendo y hay logrado lograr esto que tienen ahora

Laura Capozucca Pylypciw dijo...

quinto, ame como Lali le hizo frente a su mama, de verdad

Laura Capozucca Pylypciw dijo...

sexto, es mucho pedir otro capi antes de la fecha de publicacion ?????

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